El dominio y los accesos no deberían depender de una sola persona
Identificá titulares, cuentas y recuperación antes de iniciar una renovación del sitio.
La empresa quiere actualizar el sitio y descubre que nadie sabe quién controla el dominio. La persona que lo registró ya no trabaja allí o el contacto de recuperación apunta a una dirección que dejó de usarse.
Antes de cambiar de proveedor, prepará un inventario de cuentas. Dominio, alojamiento, correo, contenidos y cobros pueden estar en servicios distintos aunque se hayan contratado juntos.
Registrá responsables sin copiar contraseñas
El inventario debe indicar servicio, cuenta titular, contacto responsable y forma de recuperar acceso. Las claves y códigos se gestionan por un canal seguro, no dentro de un documento comercial ni del formulario de consulta.
Revisá que la empresa pueda acceder a la información necesaria y que las personas autorizadas estén identificadas. No asumas que el nombre de una agencia en una factura demuestra control de todos los servicios.
Distinguí sitio y correo
Mover el sitio no significa mover automáticamente el correo. Antes de modificar registros, explicá qué servicio depende de cada configuración y qué se probará después. Un cambio apresurado puede afectar una operación que no estaba incluida en el proyecto.
Para dominios argentinos, consultá los procedimientos vigentes de NIC Argentina. El acceso y la titularidad deben resolverse por los canales oficiales correspondientes.
Prepará la salida desde el comienzo
Acordá cómo se entregarán cuentas, instrucciones y archivos al cerrar el trabajo. La persona que recibe el sitio debería poder hacer una modificación rutinaria y saber a quién contactar si falla.
En nuestro servicio de reparación y cuidado revisamos estos puntos antes de una migración. La primera tarea puede ser aclarar accesos, sin tocar todavía el sitio que está funcionando.