Fotos de catálogo: que el detalle se vea sin hacer pesada la página
Prepará imágenes para comparar productos y consultar desde el teléfono, con permisos de uso claros.
Una foto enorme no siempre ayuda a ver mejor un producto. Puede demorar la ficha y mostrar un encuadre que no permite distinguir la variante. Antes de cargar todo el material, decidí qué necesita comprobar el comprador.
Para una pieza o un producto con distintas presentaciones, puede servir una vista general, un detalle y una imagen que muestre escala. Cada una tiene una función diferente.
Conservá el original y prepará la versión del sitio
Guardá el archivo de origen con su referencia y generá tamaños adecuados para las pantallas donde se mostrará. El sitio puede ofrecer un acercamiento sin descargar la imagen de mayor tamaño en cada tarjeta del catálogo.
El nombre del archivo debería permitir relacionarlo con el producto y su variante. Una carpeta con decenas de fotos llamadas “imagen final” complica las correcciones y aumenta el riesgo de asociar la foto equivocada.
Texto e imagen deben decir lo mismo
Si la foto es ilustrativa o muestra una presentación distinta, aclaralo. Las especificaciones aprobadas deben estar disponibles en texto, no solo impresas dentro de una imagen que cuesta leer desde el teléfono.
La guía de imágenes de W3C explica cómo distinguir contenido informativo y decorativo. Una descripción alternativa debe ayudar a comprender la función de la imagen, sin repetir palabras por costumbre.
Revisá derechos y detalles privados
Confirmá el permiso de uso y quitá información ajena al producto que no deba publicarse. Una foto recibida de un proveedor puede tener condiciones; pedí confirmación si el alcance no está claro.
En nuestro trabajo de catálogos podemos preparar una primera familia de productos, probarla en un teléfono y acordar un método de actualización que tu equipo pueda seguir.