Una lista de precios necesita una fecha y una persona responsable
Separá la publicación de una lista comercial de las reglas que tu negocio debe aprobar.
Un vendedor descarga una lista, otro comparte un archivo anterior y el sitio muestra una tercera versión. El cliente recibe respuestas distintas aunque todos crean estar usando la información correcta.
El problema puede resolverse con una publicación más clara antes de intentar automatizar los precios. Identificá dónde se aprueban y cómo llegan a cada canal.
Definí una versión reconocible
La lista debe indicar su fecha, alcance y condiciones aprobadas. Si existen catálogos para públicos distintos, explicá cuál corresponde a cada cuenta. Evitá un archivo llamado “final” que después se vuelve a modificar sin dejar una referencia.
Los importes, monedas, impuestos y vigencias son decisiones comerciales y profesionales. El sitio debe implementarlas según la aprobación de tu empresa, sin suponer que una configuración sirve para cualquier operación.
Elegí una fuente que el equipo pueda mantener
Decidí si el sitio consulta un sistema, recibe una carga revisada o publica documentos aprobados. Cada opción necesita una forma de detectar errores. Una actualización incompleta no debería dejar parte del catálogo con valores nuevos y parte con valores anteriores sin aviso.
Para condiciones tributarias, usá las referencias oficiales de ARCA y el asesoramiento de tu contador. El trabajo técnico no define la regla aplicable.
Probá también la información anterior
Abrí un enlace guardado de la lista vieja y comprobá que se entienda su estado. Revisá qué ocurre con una consulta iniciada antes de la actualización. La respuesta debe ser la que tu equipo comercial haya acordado.
En nuestro servicio de catálogos podemos organizar versiones, carga y revisión. La meta es que cliente y vendedor reconozcan qué información están usando, sin convertir el sitio en una promesa comercial automática.